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El pasado 24 de junio se reunió sobre un escenario la legendaria banda Némesis, que supo ser una de las indiscutidas protagonistas de la escena del rock marplatense allá por los 80’. El teatro Auditórium fue el lugar donde, además de los músicos, confluyeron varias generaciones de amantes del rock. Un momento memorable que no merecía ser pasado por alto.

Por Marcelo Baltar
Fotos: gentileza de Hugo Grassi

Estamos en una época en que los regresos de legendarias bandas son ciertamente posibles y hasta esperados. Giras conmemorando el aniversario de algún recordado disco, inesperadas reconciliaciones entre ex compañeros de banda, el intento fallido de una carrera solista, o la simple añoranza de viejos tiempos, suelen ser motivos más que suficientes para reunir en un escenario o en un estudio a músicos que años atrás supieron apropiarse de un merecido lugaren la historia del rock y de la música popular. Este revival, tan típico de bandas de alcance nacional y mundial, no suele estar tan presente en grupos cuya resonancia ha sido meramente local, o identificada con una pequeña zona de influencia. Pero–siempre hay un pero–hay bandas locales que supieron ocupar un lugar que es tan indisociable a una determinada época, que permanecen por siempre en la memoria colectiva, y al regresar producen una más que grata sorpresa. Némesis, el trío originalmente conformado por el guitarrista Agustín Tiribelli, el bajista Fernando “Tira” Arseni y el baterista Daniel “Gallego” González, es un nombre que pisa fuerte en el imaginario de aquella escena rockera marplatense de tres décadas atrás. Y se animó a una reunión.

Eran buenos tiempos

Durante el primer lustro de los 80’, Némesis fue la banda de mayor convocatoria en teatros como La Campana, en pubs y boliches como El Castillo, Aloha, Drugstore y Papagayo, y también en los ya legendarios Festivales de la Juventud que se hacían en el playón de Las Toscas. Agotaron varias veces las casi 400 localidades de La Campana, viajaron a tocar a Necochea, Tandil, Madariaga, Azul, Olavarría, Miramar y Villa Gessell, y hasta fueron teloneros de Moris. Con un marcado estilo hacia el hard rock y el blues, publicaron un cassette independiente en 1984 llamado La Máquina De Aplastar Gorilas, ya con la incorporación de Jorge “Ropero” Dasseville como cantante principal. Algunos temas como La Marcha del Rock And Roll, Blues De Mi Ciudad o Vienen Buenos Tiempos, se convirtieron en hits de culto que sonaban una y otra vez en sus concurridos recitales. Siempre presentando material propio, Némesis supo explotar el potencial de un power trío sin descuidar la parte vocal. Ya para la segunda mitad de los 80’, la formación fue mutando con cambios de integrantes, entre los que se sumarían Mario Orbe y Peter Werner, hasta su disolución a fines de la década. Para ese entonces Tiribelli ya se estaba radicando en Brasil (donde sigue viviendo), Jorge Dasseville empezaría a conformar El Ropero y Las Perchas, y el Tira Arseni estaría tocando con Boff Serafine (guitarrista de Riff) en Boff y los Repuestos. Némesis pasaría a un cuarto intermedio por casi tres décadas.

El regreso: Némesis 8016

El 24 de junio de 2016, en las tablas de la sala Astor Piazzolla del Teatro Auditórium, se hizo realidad la idea que andaba rondando por la cabeza del bajista: reunir al trío original de Némesis, aquel que se gestó a partir de 1980. “Hacía rato que tenía ganas de hacerlo”, contó Tira Arseni a Nuezmoscada. “Estoy con un tributo mío que se va a llamar Arseni Special, con temas míos, con mi banda, y con el material que tengo escrito desde hace años. Y apareció una carpeta que decía ‘Némesis’ y entonces empecé a leer cosas. Y digo ¡qué lástima que Tiribelli no está acá! Y un día me desperté y dije ¿por qué no lo puedo traer a Tiribelli y armar de vuelta Némesis? Y manejar yo todo, la producción mía. Bueno, lo llamé al Gallego (González), que cada tanto nos vemos. ¡Gallego, voy a traer a Tiribelli, así que preparate! Y ahí arrancamos.Y  cuando se me mete algo en la cabeza no me lo saco tan fácil hasta que no lo termino de realizar”. Con puntualidad inglesa, arrancó a las 21.30 el anunciado show en el Auditórium, que llevó como título Némesis 8016. Un público entusiasta, entre veteranos y no tanto, copó gran parte del teatro, y se mostró entre eufórico y contemplativo de acuerdo a los climas que sugerían las canciones. Una seguidilla de temas rockeros cantados al unísono por Tiribelli y Arseni recordó a los asistentes de qué se trata este trío: un rock and roll que por momentos puede remitir al sonido de Riff, de Vox Dei o de Deep Purple, pero con el inconfundible sello de canciones compuestas por ellos mismos, que dejan un buen margen para los solos y las partes instrumentales.

13578882_10210336913045747_559397581_nArriba del escenario permanecieron durante prácticamente todo el set los invitados Sergio Mileo en percusión y Eduardo Palomo en teclados. Promediando el show se sumó la guitarra de Gastón Arrúa, que es el partenaire de Arseni en Sucio y Desprolijo, el tributo a Pappo que viene realizando desde hace varios años.

También invitaron a subir a Rodrigo Oberti, un joven y talentoso guitarrista de 19 años, integrante del trío El Grito, que conforma junto a sus hermanos. La presencia de dos guitarras (y a veces tres) sobre el escenario generó un buen entramado entre solos y riffs, intercalados con una base de bajo contundente, sumado a los juegos rítmicos entre el baterista González y la percusión de Mileo. Los teclados de Palomo por momentos generaban climas al estilo de Jon Lord (Deep Purple) con un amplio margen para solear junto con las guitarras.

Entre los temas nuevos, se destacó Mensaje, en la voz de Tiribelli, con aires spinetteanos, que permitieron que el guitarrista mostrara además sus dotes como cantante. Otro momento muy apreciado fue cuando interpretaron Dulce, un sentido blues incluido en su cassette de 1984. En varios momentos del show, la buena destreza de los músicos les permitió sumergirse en prolongados pasajes instrumentales, estirando los límites del rock and roll hasta lograr climas cuasi progresivos.

“Hoy me levanté
con ganas de escribir
cosas que me pueden servir
una camino largo, una meta final
Paz en éste mundo
y mucha sinceridad “
“Vienen buenos tiempos” Nemesis . 1981

Uno de los temas más aclamados, ya casi finalizando el set, fue el rock Vienen Buenos Tiempos, coreado por el público ante un eufórico Fernando Arseni. Para los bises invitaron a subir a una presencia muy esperada: el cantante Jorge “Ropero” Dasseville, que integró Némesis durante cuatro años y participó de La Máquina de Aplastar Gorilas. Con su habitual carisma escénico, el líder de El Ropero y Las Perchas puso su voz en un par de canciones, para finalizar con la repetición de La Marcha del Rock And Roll, el tema tal vez más emblemático de Némesis. Para ese entonces,el escenario ya contaba con la presencia de otros dos guitarristas: Diego Crego (que integra el proyecto Arseni Special) y Roly Di Mario, quien según el Tira “conoce mucho de instrumentos, es el que me calibra los bajos”.

13578970_10210336913845767_712333003_nEl show terminó con prácticamente un seleccionado de músicos marplatenses dominando el escenario, comparable visualmente con aquellos festivales internacionales en el que se juntan en escena músicos famosos para dar un final lo más grandioso posible. Y, salvando las distancias, así fue el cierre de esta velada Némesis 8016. Cinco guitarras, un bajo, una batería, un set de percusión, teclados y varias voces al micrófono; todos perfectamente coordinados y cada uno desplegando su talento. “Fue una idea mía”, explicó el Tira Arseni. “Lo que yo quise demostrar es que de repente con muchas violas ahí arriba se puede trabajar de la forma en que hay que trabajar: respetando al colega en el momento que el colega entra a solear, eso se logra con un matiz, el ‘matiz de muñeca’ como le decimos nosotros, y dejando que el que interpreta el solo esté en el plano que tiene que estar. Es difícil estar trabajando con el tema de los matices”.

Repertorio propio

Una de las virtudes de Némesis en aquellos años 80’ fue la de ser prácticamente la banda de rock local con mayor convocatoria haciendo exclusivamente temas propios, sin caer en la tentación del cover o de versionar canciones ajenas. Sin embargo, como casi todas las bandas, los músicos de Némesis empezaron haciendo covers promediando la década del 70´, algo de lo que Arseni no reniega. “La realidad es que cuando uno es chico siempre empieza tocando temas de otros y el que me diga que no, me miente. Antes de los 80’ había una buena cantidad acá de bandas en Mar del Plata, todos tocábamos covers”.

El cambio definitivo de repertorio vino de la mano de los años 80’. Así lo explica el bajista: “Llegamos a fines de la década (70’), se fue el guitarrista y apareció Tiribelli y estuvimos un año más de covers hasta que se nos fue la cantante, Alicia Morán, que se fue a Estados Unidos y cantaba en inglés. A partir del 80’ Némesis hace música propia: Tiribelli, el Gallego y yo. Ese es el tema. Cuando vos decidís hacer un material tuyo tenés que empezar a trabajarlo. Némesis es propio. Es diferente a que vos me vayas a ver con el tributo (Sucio y Desprolijo), que es tributo a Pappo. No somos una banda de covers que hacen de todo, cosa que yo detesto bastante, aun habiendo tocado en unas cuantas de ellas cuando era pendejo”.

Némesis 8017 y el Special

La exitosa experiencia de haber reunido al trío original de Némesis deja el terreno allanado para nuevos proyectos entre Arseni, Tiribelli y González. “El tema es que ahora tengo que componer para la Arseni Special y para Némesis”, explica el bajista. “Tiribelli compone allá en Brasil, yo compongo acá, y en el 2017 vamos a hacer una presentación que sería Némesis 8016/17, con material nuevo. Lo quiero hacer no en épocas de frio, sino en septiembre u octubre”.

El Arseni Special es el otro proyecto que mantiene ocupado al bajista de Némesis, además del ya mencionado tributo a Pappo. “El Special va a ser algo más para bares. Vamos a ver… Son cosas nuevas, que por ahí tienen que armar su camino. Es básicamente rock and rol y blues. Tengo ganas de escribir cosas nuevas y hay algunos temas que hicimos con Boff cuando tocábamos juntos. Hay material, y todo eso también me despierta un quilombito en la cabeza”.

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El regreso de esta legendaria formación de Némesis no hace otra cosa que reafirmar que cuando algo se hace con ganas y profesionalismo, los resultados saltan a la vista, y a los oídos. Ese escenario colmado de músicos que transitan diariamente las calles de Mar del Plata, confirma que acá hay talento de sobra, de todas y para todas las edades. Ninguno de los músicos que subió esa noche al escenario es una celebridad famosa, son gente de a pie que uno se puede encontrar en cualquier esquina; sin embargo supieron dar un show de máximo nivel, que podría sentar las bases de lo que debería ser un recital en un teatro marplatense. No en vano, el trío estuvo ensayando diariamente durante casi un mes entre la llegada de Tiribelli y la fecha del recital.

Estos músicos demostraron que en Mar del Plata hay gente con ganas de componer e interpretar rock y blues con buen nivel, y de transpirar la camiseta en los escenarios. Gente que conoce y vive el rock desde hace varias décadas y, por esa razón, tiene mucho para comunicar.

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