“Y si en el cielo no me quieren recibir, esperaré a que caiga el cielo sobre mi”

(“Esperando al Sol”, Los Súper Ratones, 2009)

José Luis Properzi

Se cumple un mes del adiós a José Luis Properzi (Person) líder de Los Súper Ratones. Pese a que desde el vamos el grupo encaró democráticamente el protagonismo vocal, la voz aguda de su baterista fue tal vez el sello más “PERSONal” de la banda. Su timbre es reconocible en varios de los grandes hits como Aguafuertes, Cómo Estamos Hoy o Puede Tu Mono Bailar a Go-Go. A los 48 años, partió para siempre uno de los músicos que más trascendencia logró para la escena del rock marplatense, y que obtuvo reconocimiento dentro y fuera del país. Tuve la suerte de entrevistarlo en dos oportunidades. Siempre dispuesto a hablar de su carrera, pero también a meterse de lleno en el universo de los Beatles y de sus ídolos musicales.

Por Marcelo Baltar

Hablar de Person y de Los Súper Ratones es, a esta altura, la síntesis de una postal muy particular que quedó en los marplatenses. Por más que algunos desprevenidos se hayan percatado de su existencia a nivel nacional tras el éxito radial y televisivo de Cómo Estamos Hoy (2000), el asunto “súper ratones” es para los marplatenses  -o debería ser- algo diferente. Esta particular percepción se entiende si uno fue contemporáneo allá por 1990 con ese primer furor de éxito local, inédito para una banda de rock en estos pagos. Estos cuatro “melenudos” venían ganando prestigio en Mar del Plata desde la segunda mitad de los 80’, pero con la salida del primer LP produjeron realmente un boom local. A punto tal que años después el surfista y escritor Gabriel Nannini se referiría a ellos como Los Cuatro De Márdelplat. “Agradezco mucho la comparación, me parece un poco exagerada, pero es un honor que te consideren así”, diría más tarde Person.

Los Súper Ratones, ante todo, crearon un puñado de canciones originales (y castellanizaron otras) que quedaron en la memoria colectiva de muchos marplatenses, antes incluso de su despegue a la primera división del rock argentino (léase, irse a vivir a Buenos Aires luego de superar el techo local). Ese primer disco, ‘Rock de la Playa’, salió a la venta en 1990. Pero a diferencia de lo que ocurre ahora, que cualquier grupo local puede editar de manera independiente un CD grabado incluso en su propia casa, en aquella época publicar un disco era la culminación de un inevitable proceso de profesionalización.

superratonesLlegar al tan ansiado LP era la consecuencia lógica de pisar infinidad de escenarios, giras por la costa, pubs y teatros medianamente colmados, mucho ensayo, buen ensamble instrumental, y un eficaz uso de las voces (que no es poca cosa). Caso contrario, era muy difícil acceder a un disco. Por eso la salida de la ópera prima de Los Súper Ratones, con la grandeza del formato vinilo (el CD todavía brillaba por su ausencia), produjo un gran impacto a nivel local. Incluso su vestimenta homogénea -todos luciendo idénticas chombas rayadas- transmitía cierta reminiscencia a la beatlemanía más adolescente, mezclada con la alegría playera típica de las canciones de los Beach Boys y con cierta inocencia de sus letras por entonces limitadas a la temática del amor. Y sumado a su juventud (cada uno promediando los 20 años) y a su talento, fueron como una especie de niños mimados en el ámbito local. Muchos recordarán aquella tapa del diario La Capital, donde los cuatro aparecen reunidos con el entonces intendente Ángel Roig, que los recibió en su despacho como a cualquier personalidad destacada de la cultura.

En Mar del Plata sonaron mucho en radio y TV algunos hits de ese primer disco, en particular sus versiones en español de Barbara Anne (popularizado antes por los Beach Boys) y de Pa Pa Oom Mow Mow (del grupo The Rivingtons) y los temas propios de la dupla Fernando Blanco-José Luis Properzi Toda La Noche Así y Puede Tu Mono Bailar a Go-Go. A fuerza de cierta difusión y de un inevitable boca a boca, por primera vez se hicieron conocidas en toda la ciudad las canciones de un grupo de origen local. Músicas y letras que no sólo reconocieron los habitué de sus recitales, sino el resto de la gente, el vecino, la persona de a pie. El éxito del grupo no fue casual. En ese primer disco quedó demostrado un perfecto ensamble instrumental de dos guitarras (Oscar Granieri y Mario Barassi), bajo (Fernando Blanco) y batería (Person) que suena ajustado, sin necesidad de virtuosismo, con cada músico tocando lo que pide la canción.

Como ya se sabe, las influencias primigenias de Los Beach Boys, Los Beatles, Elvis y el rockabilly están presentes en todo ese disco debut (y también en gran parte de su obra posterior) como marca sonora para las canciones, en su mayoría compuestas por el propio Person y por el entonces bajista Fernando Blanco. Lo que siguió a ese despegue inicial es la historia de una banda que a fuerza de trabajo logró hacerse un lugar de respeto y admiración (especialmente por sus dotes vocales) en el rock argentino y que siempre tuvo mucho trabajo en el exterior. Un cuarteto que tuvo que despegar de Mar del Plata para seguir un lógico camino ascendente. Un primer Obras en 1991, viajes a Estados Unidos, giras por Europa, nominaciones a premios Grammy, Gardel, discos de oro, y diversas distinciones. Fueron proclamados Ciudadanos Ilustres de Mar del Plata en 2010 y se los galardonó con el Diploma de Honor del Honorable Senado de la Nación en julio de este año, por su “aporte a la cultura y compromiso con los derechos humanos” según el texto leído durante el evento.

Compositor, cantante, baterista y racinguista

La primera vez que entrevisté a José Luis Properzi fue en una Exposición Beatle con obras del coleccionista Rodolfo Vázquez que se realizó en el foyeur del Teatro Auditórium en enero de 1997. La situación ameritó para ahondar en los cuatro de Liverpool, en los Beach Boys y hasta en los uruguayos Shakers. También era la época en que Los Súper Ratones estaban promocionando su quinto disco, ‘Zapping Club’, y Person hizo la presentación radial del corte Karma Sin Quemar, y hasta se autoproclamó “padrino” de Radioactividad, el programa que hacíamos con Luciano López en la recordada FM 91.1 Radio Activa.

Años más tarde, en junio de 2012, lo entrevisté telefónicamente junto a Jorge Antenucci para el programa radial Universo Beat. Nuevamente los Beatles fueron uno de los hilos conductores. Gran fanático del disco Abbey Road, Person destacó la trascendencia de ese último álbum grabado por los Beatles. “A mí me provocó alguna fascinación especial, fue como el padre de todo lo que vino. Pink Floyd no existiría si no hubieran grabado Abbey Road los Beatles. Pero básicamente lo que yo rescato de los Beatles son las grandes canciones. Son canciones que van superándose década a década y nunca quedan fuera de moda, son canciones universales. Creo que ésa es la gracia de un grupo que duró muy pocos años  y que sin embargo quedó para la posteridad”.

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Al momento de esa segunda entrevista, Los Súper Ratones venían de tocar en Europa por decimosegunda vez. Según Person, el grupo ya estaba bien diferenciado del resto de las propuestas europeas. “Hay algunas bandas en España, pero casualmente las que hacen algo parecido a nosotros cantan en inglés por alguna razón extraña. Y entonces a nosotros nos va bien por eso, porque somos como un referente del brit pop en castellano”. Aunque desde los comienzos fue el baterista del grupo, Person se reconocía más en otras facetas. “Más que baterista, yo me considero compositor y cantante. La batería es una cosa circunstancial. Yo al mismo tiempo que aprendí a tocar la batería, aprendí a tocar el piano, la  guitarra. Yo compongo en piano o guitarra, depende de lo que tenga a mano. La base para mí es ser compositor, una cosa muy interesante. Componer canciones y que la gente las escuche, está bueno”.

La mancha registrada

En cuanto a su faceta creativa, Los Súper Ratones vinieron a reivindicar la idea de una canción que preserve ante todo el vuelo melódico. Lejos de parecer canciones habladas -como ocurre con el rap y el reggaetón- o gritadas -como en el rock más crispado- las melodías de Person y Cía. siempre buscaron esa ondulación un poco al estilo de sus admirados Lennon y McCartney o Brian Wilson (líder de los Beach Boys). Una canción como Paula, de Autopistas y Túneles (1998), podría ser tranquilamente un bonus track del beatlero Rubber Soul.

La melodía, sumada a los infaltables coros y armonizaciones vocales (tal vez EL gran sello distintivo), lograron en Los Súper Ratones una marca de identidad, que -salvando o no las distancias- sólo algunos pocos grupos consagrados supieron tener. Hay un sonido claramente reconocible en los coros de Los Súper Ratones, por eso los invitaron tantas veces a cantar en discos ajenos. La intensidad melódica y los arreglos de voces fueron el ancla constante que el grupo mantuvo pese a ciertos cambios de estilo entre el rockabilly, el brit pop, el power pop, y la psicodelia.

Sin embargo, esa búsqueda creativa de composición con guiños hacia los Beatles parece no haber calado tan hondo en grupos posteriores. Tanto Person como Fernando Blanco han notado esa falta de continuidad. Este último lo dejó claro en una entrevista, también beatlesca, que tuvimos hace un par de años. Según el ex bajista de Los Súper Ratones, las bandas seguidoras de los Beatles han tenido demasiado pudor para componer canciones en ese estilo; por el contrario, en la veta más stone -cuyas bandas más resonantes son Los Ratones Paranoicos y Viejas Locas- sí se incursionó fuertemente en la composición. Y particularmente a Person le sorprendió que “ninguna banda siguiera nuestro camino, porque abrimos una puerta que nadie quiso volver a abrir. Todo el mundo quería ser como Soda Stereo, cosa que es fantástica porque es un gran grupo Soda Stereo, pero ya estaba hecho. Y nadie quiso transitar un camino parecido al nuestro. Pero bueno, la música es así, no hay ninguna receta para hacer las cosas”.

Una de las bandas preferidas de Person eran Los Shakers, el grupo liderado por los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso, cuyo gran hit Rompan Todo (1964) sigue sonando en alguna que otra pista de baile. Su último disco, el psicodélico La Conferencia Secreta del Toto’s Bar (1968) fue una especie de Sgt. Peppers sudamericano. “Lo amo a ese disco, es perfecto”, dijo en 1997. “Es lo que tenían que hacer acá ¡lástima que cantaban en ingles los boludos! Tenían que haber hecho eso acá, hubiera cambiado la historia de la música. Hacían una música muy tipo beatle pero con influencias del Rio de La Plata, con bandoneón, congas y cosas raras, que era exactamente lo que tendría que haber agarrado el rock y lamentablemente no se dio así”.

El legado en el nuevo milenio

diplomaEn la última década se vio a Los Super Ratones, como a muchos otros artistas, muy vinculados al colectivo de músicos afines al imaginario cultural del ahora saliente kirchnerismo. Desde un primer encuentro con Néstor Kirchner hasta la obtención del Diploma de Honor del Senado pasaron muchos festivales y un fuerte compromiso con causas de derechos humanos. La idea de distinguirlos fue del senador -y ex Jefe de Gabinete- Juan Manuel Abal Medina. El 24 de julio de este año, durante la ceremonia, Person agradeció la distinción y agregó: “Estamos en un lugar (la Cámara de Senadores) que es el paradigma de la democracia junto con la Cámara de Diputados y todos los poderes. Fueron todos elegidos por el pueblo, entonces yo lo considero un regalo del pueblo”. Y también se refirió a una de las cuestiones por las cuales fueron distinguidos: “El compromiso con los derechos humanos vino sobre todo en la persona de Oscar (Granieri, guitarrista) por haber tenido algún contacto más cercano. No teníamos ni idea de qué pasaba (…) Hemos hecho algo histórico que es en la impresión oficial del CD -no en un sticker- hay un banner diciendo que si tenés alguna duda recurras a las Abuelas y Madres (de Plaza de Mayo), porque el disco es un vehículo maravilloso. ¡Andá a saber a dónde termina! Puede terminar en Hong Kong y por ahí un chico que está en Hong Kong ve eso, le entra la duda y dice ‘llamo’”.

Este 2015 Los Súper Ratones cumplieron 30 años de carrera, y 25 de la edición de su primer disco. A pocos días del fallecimiento de Person, circuló en las redes sociales la idea de ponerle su nombre a la Sala A del Centro Cultural Osvaldo Soriano, que por cierto jamás tuvo un nombre como tiene cualquier otra sala. La propuesta partió del músico Julio Fernández. Viendo la historia del grupo con cierta retrospectiva, resulta curioso que ninguna otra banda marplatense haya quedado aunque más no sea como furgón de cola de este cuarteto. Pasaron los años y no apareció ningún otro grupo con ese sello tan particular ni ningún otro que lograra semejante despegue, salvo Dios Los Cría varios años después, pero con otra propuesta musical. “Realmente creo que hicimos las cosas bastante prolijas en Mar del Plata y bien”, reflexionaría más adelante Person “porque empezamos tocando para la gente y no pensando en venir a Buenos Aires y triunfar en Buenos Aires, porque no existe eso. Vos tenés que triunfar en tu tierra y a partir de ahí sí podés ir a otro lado”.

“De todo lo que pasa / Y de lo que pasó / Me quedo con lo nuevo”

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“Y si en el cielo no me quieren recibir, esperaré a que caiga el cielo sobre mi' (“Esperando al Sol”, Los Súper Ratones, 2009) Se cumple un mes del adiós a José Luis Properzi (Person) líder de Los Súper Ratones. Pese a que desde el vamos el grupo encaró democráticamente el...

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