Falleció Jorge Alvarez. Para muchos un desconocido, pero para otros tantos un referente del rock argentino y de la vanguardia editorial. El fundador del sello discográfico Mandioca había nacido en Buenos Aires en 1932 y gran parte de la cultura argentina le debe su reconocimiento.

Jorge_Alvarez

Por Marcelo Baltar

A Jorge Alvarez se lo podría considerar como el gran mecenas del rock criollo. A fines de los años 60 creó el sello independiente Mandioca, de alguna manera inspirado en la empresa Apple de los Beatles. Y tal como ocurrió con la experiencia empresarial de los muchachos de Liverpool, Mandioca tuvo corta vida, pero el suficiente legado como para ser uno de los bastiones del naciente rock argentino de los años 60. En aquella época, segunda mitad de los 60, la música joven era catalogada desde la industria con los motes de beat, progresiva, nueva ola, rock and roll, twist, entre otros nombres, siempre bajo una óptica comercial. Incluso el éxito masivo de La Balsa por Los Gatos en 1967 fue tomado por su compañía RCA Víctor como otro éxito más de esa nueva ola de música joven. Por otra parte, sellos como CBS venían apostando a artistas como Sandro y numerosos grupos beat que grababan mayoritariamente en inglés. El canto en castellano todavía no era considerado algo artísticamente revolucionario (pese al éxito inaudito de “La Balsa”).

Alvarez por aquel entonces (1968) era un reconocido personaje en el ámbito de las letras con su empresa “Editorial Jorge Alvarez”, destacada por su vanguardia y compromiso en la elección de sus textos, con plumas como Rodolfo Walsh, Manuel Puig, Félix Luna, Quino, entre otros. Una editorial muy representativa de esa corriente artística e intelectual tan notable y renovadora de los años 60, emparentada con las experiencias del Instituto Di Tella, los shows de Café Concert, el nuevo tango de Astor Piazzolla y el rugiente folklore del Nuevo Cancionero, con Mercedes Sosa a la cabeza. Ese año, Alvarez creó el sello Mandioca junto a Rafael López Sánchez, Javier Arroyuelo y Pedro Pujó, pensando en un producto puramente sudamericano, a lo cual debe también su nombre, y apostando íntegramente a expresiones del rock progresivo. La creación de Mandioca tampoco fue algo automático: previamente a decidir la fundación del sello, el propio Alvarez había tenido que ser de alguna manera seducido por el sonido y la lírica del flamante trío Manal.

Piezas de colección

simplemandA Mandioca se le debe la edición de los primeros simples y el primer LP de Vox Dei, los inaugurales simples del solista Miguel Abuelo (que acababa de disolver su primera formación de Los Abuelos de la Nada), de la cantante Cristina Plate, el legendario primer álbum “30 minutos de vida” de Moris y los primeros simples y el primer LP del trío Manal. Hoy por hoy, cualquiera de esos ejemplares originales de Mandioca (con el sello violeta en ambas caras de sus vinilos) es una invalorable pieza de colección. La experiencia de Mandioca logró trascender el previsible fracaso comercial. Jorge Alvarez intuía de alguna manera que su sello discográfico sentaría las bases para una música valorada por generaciones posteriores. Y no se equivocó. Gran parte del rock argentino se iría asentando posteriormente tomando las premisas de Mandioca. Como alguna vez sugirió el propio Alvarez, la industria detectó a su primer “enemigo” en el sello Mandioca, por estar éste ajeno a la lógica empresarial de aquel entonces y por promover a artistas decididamente “rechazables” desde los grandes sellos. De hecho, algunos artistas fueron cooptados por sellos más grandes, tal el caso de Manal que grabaría luego con la RCA.

Como toda experiencia motivada más por el altruismo que por la necesidad de lucro, Mandioca quebró al poco tiempo, pero sentó las bases para los altos estándares que tendría el rock argentino en los 70: el canto en castellano, el desarrollo del virtuosismo y la innovación instrumental, la experimentación sonora, y otros adelantos que definirían la coloratura de un rock más preocupado por el concepto artístico que por la rotación radial. Durante parte de los 70 Alvarez continuó ligado al rock local a través del subsello Microfón Talent. Junto al cantante y productor Billy Bond logró, tras mucha insistencia, el lanzamiento definitivo de la carrera del joven guitarrista Norberto Pappo Napolitano, autodenominado Pappo’s Blues. También la dupla sería crucial para el lanzamiento y la difusión del dúo Sui Generis durante el primer lustro de los 70’.

Desmedido soñador

JorgeAlvarez3Alvarez también fue una pieza clave para rescatar del olvido parte del talento del malogrado José Alberto Iglesias “Tanguito”, a quien grabó de manera acústica en un estudio con vistas a un futuro disco que nunca se terminaría de completar debido a la prematura muerte del co-autor de “La Balsa”. No obstante, y de manera póstuma, se publicaría por Talent el material en crudo de Tanguito acompañado por su guitarra. En 1977, por su fama de “provocador cultural” (como diría su amigo Daniel Ripoll) se terminaría exiliando en Europa. Allí se dedicará a producir a artistas pop como Olé Olé y Mecano, entre otros, y regresará al país ya entrado el nuevo milenio.

Su amigo y director de la revista Pelo, Daniel Ripoll, tuvo unas emotivas palabras en su muro de Facebok para recordar y despedir a su amigo. Entre otras cosas destacó que Alvarez “fue un desmedido soñador, pero también un desmedido económico. Primero inventaba, producía, revolucionaba todo, y luego pensaba en cómo pagar la fiesta… Sus cuentas siempre fueron un desastre”. Pero, más allá de sus resultados económicos, gran parte del legado de Jorge Álvarez se debe precisamente a animarse a tirarse a la pileta y a apostar a lo nuevo, a lo desconocido, a aquello que su afilada -y acertada- intuición le indicaba.

http://i2.wp.com/revistanuezmoscada.com/wp-content/uploads/2015/07/Jorge_Alvarez.jpg?fit=1024%2C1024http://i1.wp.com/revistanuezmoscada.com/wp-content/uploads/2015/07/Jorge_Alvarez.jpg?resize=150%2C150NuezMoscadaCultura y EntretenimientoJorga Alvarez,Mandioca
Falleció Jorge Alvarez. Para muchos un desconocido, pero para otros tantos un referente del rock argentino y de la vanguardia editorial. El fundador del sello discográfico Mandioca había nacido en Buenos Aires en 1932 y gran parte de la cultura argentina le debe su reconocimiento. Por Marcelo Baltar A Jorge Alvarez...

Comentar con Facebook