Sin título-1Noto en los jóvenes, inclusive en alumnos de universidades, que muchos no saben lo que significan los conceptos de derecha, izquierda ni de centro.
Ah… ¿tanta despolitización hay, che?

Por Alexis Socco

José Saúl Wermus, mejor conocido como Jorge Altamira (Buenos Aires, 1942), se muestra sorprendido ante la afirmación. Fundador del Partido Obrero (PO), Altamira es uno de los intelectuales políticos más lúcidos de la Argentina. Su verba lo ha llevado a criticar con vehemencia al capitalismo y a cualquier movimiento que ponga en riesgo el trabajo del obrero. Su legitimación social masiva se dio en 2011, cuando siendo candidato a Presidente alcanzó los 500 mil votos, una cifra impensada años atrás. Ahora, Altamira sigue su lucha desde el Frente de Izquierda para imponer políticamente lo que él considera la única opción válida desde la oposición. ¿Podrá?

¿Qué opina de este momento social, comparado con décadas atrás: no estamos ante un gran retroceso social de ideales?
Ocurre lo siguiente: a veces la gente no se clasifica, pero cuando empezás a hablar ves que sí tiene una idea definida. A lo mejor en otros años, dos o tres décadas atrás, había otra tendencia. Ahora no quiere decir que no tengan ideas, pero se percibe menos, aunque con respecto a 30 años claramente hay un avance.

¿Avance?
Sí, a 30 años sí. Si vos me decís a antes de la dictadura, donde había una enorme politización, bueno, probablemente no hayamos llegado a eso. Pero por ejemplo, en colegios importantes, o en la propia Universidad de Buenos Aires, que el Partido Obrero venga ganando las elecciones hace cinco años es un indicio. Son universidades de 250 mil alumnos. Hace 30 años existía la Unión Soviética, entonces eso provocaba adhesiones y rechazos. Hoy eso no existe más, es un factor preponderante.

Imaginemos que el Partido Obrero llega algún día al poder. ¿Podría gobernar sin transar con el peronismo?
Claro que se puede gobernar sin transar, pero nosotros cuando gobernemos vamos a hacerlo porque le habremos arrancado al peronismo la masa popular.

¿Es posible?
Absolutamente. El Partido Obrero se desarrolla sobre la base del acercamiento de sectores populares que eran peronistas. Para dar un simple ejemplo, en las elecciones de 2011, hubo un gran corte de boleta. ¿Porque? La gente dijo lo siguiente: ‘si voto a Altamira, no va a ganar para presidente, pero vamos a tratar de que metan diputados’. Los que cortaban la boleta eran peronistas: Cristina Presidente y  Pitrola del PO Diputado. Eso es una demostración, un tránsito. En la próxima elección ese tipo mete la boleta completa del PO.

Una de las cosas que se le critica a la izquierda es su poca capacidad y preparación para la gestión.
La preparación es incuestionable, porque una de las cosas que la gente me reconoce es el elevado grado de preparación que tengo. Muchos consideran que no hay otro político en la Argentina que me pueda superar.

Eso es indiscutible, pero me refería a la gestión de gobierno.
Bueno, pero la acción es justamente arrebatar al peronismo esa masa popular. Ese es el primer punto.

Y ese halo de romanticismo que persigue a la izquierda, ¿cómo se puede eliminar de las debilidades perceptivas que una gran parte de la sociedad le ve a su espacio político?
El romanticismo no hay que exagerarlo, y si no lo exagerás es una fuerza poderosa, porque uno no puede estar luchando simplemente para comer un pedazo de pan. Uno tiene que luchar por un ideal más amplio. No sé, luchar por una fraternidad, por enamorarse, gozar de la primavera… No estar en un tugurio no pudiendo vivir la propia naturaleza. Entonces, si por romanticismo o idealismo entendemos eso, nadie mejor que la izquierda para tener ese componente romántico, idealista, soñador. Siempre en la proporción correcta.

¿Existe algún país en el mundo que le vaya bien y que no esté gobernado por alguna facción de izquierda?
Ahora ninguno. Este es un momento que se caracteriza por el completo hundimiento del funcionamiento de los gobiernos. Mirá, el país más importante del mundo es Estados Unidos pero tiene una crisis fiscal descomunal. Llegaron a un tope de endeudamiento increíble, porque para seguir funcionando se endeudaban cada vez más. La deuda de EEUU es de 16 billones de dólares: es un país en quiebra desde el punto de vista fiscal. Por eso queremos encarar el gobierno de la izquierda, que se plantea en numerosos países.

¿En cuáles?
En Grecia y en España, por ejemplo, hay un gran ascenso de la izquierda y un quiebre de los partidos tradicionales.

¿Admira a algún político argentino que no esté emparentado con su ideología?
No tengo admiración por nadie. Pero es lógico, la gente me lo dice todo el tiempo: ‘los opositores son mediocres, la presidenta es una arrogante y mentirosa’, etc. Y ahí estamos parados nosotros, para hacerle frente a esos modelos.

Hermes Binner es un político de tendencia solista y al parecer su honestidad está más que probada. ¿Es imposible pensar en un espacio común, ustedes con el FAP?
Sí, es imposible porque Binner representa, detrás de su etiqueta socialista, intereses terratenientes y de gran capital agrario. Entiendo que se diga ‘el socialista tiene que ir con la izquierda’, pero si Binner fuera socialista no defendería el capital sojero. Está haciendo un ajuste en Santa Fe porque Macri lo hace en la Capital, está pidiendo una devaluación masiva del peso para favorecer las exportaciones de Techint, las de aceite… ¿Eso es una política socialista?

Altamira, la izquierda tiene un gran peso social duro y de combate. ¿Cómo se para su fuerza ante cuestiones menos terrenales y más espirituales, como por ejemplo la felicidad, y en este caso, la felicidad del obrero?
Para el obrero, en primer lugar, el primer paso para la felicidad es luchar contra la condición de sufrimiento. Porque en cualquier aspecto de la vida,  no sólo en el social, el asunto no es estar sufriendo una contingencia, sino saber cómo te parás frente a eso. Primero la clave es luchar, y después perseverar para obtener frutos. Porque en realidad el objetivo final detrás del socialismo es la libertad humana. Mirá esta atrocidad de asesinatos de mujeres.

Hay una gran opresión.
Sí, eso refleja un estado de opresión masculina: el tipo que va a laburar, tiene que bancar una familia, no gana un mango, está reprimido, etc. Hay un debilitamiento y lo canaliza contra los sectores más débiles, que no es sólo la mujer sino también los niños. Después hay una organización delictiva que explota toda esta situación como lo es la trata de mujeres… Entonces, la felicidad es la lucha contra toda esa opresión.

Esta nota está publicada en el Número 1:
http://issuu.com/alexxx/docs/nuezmoscada_1

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Noto en los jóvenes, inclusive en alumnos de universidades, que muchos no saben lo que significan los conceptos de derecha, izquierda ni de centro. Ah... ¿tanta despolitización hay, che? Por Alexis Socco José Saúl Wermus, mejor conocido como Jorge Altamira (Buenos Aires, 1942), se muestra sorprendido ante la afirmación. Fundador del Partido Obrero...

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