pachterEl periodista que dio la primicia de la muerte del fiscal Alberto Nisman tuvo que exiliarse en Israel. “Lo que hicieron conmigo fue un intento de limpiar a todos los que estuvieron en el medio”, asegura. Damian Pachter habló con Nuez Moscada desde Jerusalén y no duda en afirmar que su rol durante la noche del 18 de enero “tuvo un efecto importante y arruinó un plan original”.

Por Alexis Socco

Tal vez ellos tenían otro plan. Y mi tuit, con ciertas horas de anticipación, arruinó el plan de alguien, no sé aún de quién pero voy a intentar descubrirlo“. Damián Pachter se refería, meses atrás, al tuit que publicó el lunes 19 de enero a las 00.08: él fue el primero en contar desde esa red social que el fiscal Alberto Nisman había muerto. “Encontraron al fiscal Alberto Nisman en el baño de su casa de Puerto Madero sobre un charco de sangre. No respiraba. Los médicos están allí”. La noticia empezó a correr por los medios y varios periodistas fueron hasta el edificio de Puerto Madero donde vivía Nisman. Luego, todo lo ocurrido esa noche, junto a la alteración de la escena del crimen, es historia conocida.

tuiiii

A partir de allí, las cosas para Pachter se fueron complicando: se sintió perseguido por el gobierno y sus aparatos de inteligencia, por la prensa y los seguidores oficialistas y en una semana ya se estaba yendo del país. Trabajaba como periodista en el diario Buenos Aires Herald y había sido uno de los elegidos por Alberto Nisman para difundir un resumen de 59 páginas con la denuncia contra la Presidente Cristina Fernández de Kirchner por supuestamente encubrir la responsabilidad iraní en el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) de 1994, que causó 85 muertos. Al ser además colaborador del diario Times of Israel, a Pachter se lo consideraba uno de los nexos entre la comunidad judía en Argentina e Israel.

El domingo 25 de enero viajó a Uruguay y desde allí, previa escala en Madrid, llegó hasta Israel, país donde ya había vivido entre 1996 y 2006. La agencia de noticias Télam publicó el itinerario de su viaje con la imagen del billete aéreo electrónico a nombre del periodista –algo que está prohibido- para “preservarlo”. Si bien en aquel momento se dijo que en unos días volvería a la Argentina, Pachter sigue en Israel y no piensa regresar, al menos por el momento. Por eso lo contactamos para que cuente, después de 7 meses, cómo fueron aquellos días de enero y cómo vive en la actualidad.

¿Qué estás haciendo en Israel y cómo transcurren tus días allá?
De a poco estoy logrando reacomodarme tanto profesional como académicamente. Trabajo como periodista freelance para varios lugares y como productor en I24news. De eso vivo. Si todo sale bien, en unos meses ingresaría como alumno becado en una maestría de estudios latinoamericanos en la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde tengo planeado especializarme en Irán y Latinoamérica. Fueron temas que me interesaron siempre, al igual que el conflicto israelí-palestino, no sólo como periodista sino como estudiante de relaciones internacionales, que es mi título de grado. Desde el punto de vista emocional, tengo muchos amigos de mi adolescencia, ya que viví acá por más de 10 años entre 1996 y 2006.

Siempre dijiste que tu tuit, al ser el primero que dio la primicia de la muerte de Nisman, arruinó un “plan original”.
Personalmente estoy convencido de que mi rol durante la noche del 18/1 tuvo un efecto importante y arruinó un plan original. Por lo tanto no hay arrepentimiento alguno. Veo lo que ocurrió conmigo como parte del precio que pagamos cuando hacemos bien nuestro trabajo. Por algo elegí esta profesión. También creo que hubo un rol fundamental de los medios de comunicación y los periodistas que se mandaron de una al lugar. Fue un laburo en conjunto, cada uno desde su lado, y sigo convencido de que se cambió la forma mediante la cual se buscaba presentar la muerte del fiscal Alberto Nisman.

Si jodés al poder, hay consecuencias, y el poder hoy en día está concentrado en el Estado. Creo que es tiempo de que se hable de estas cosas también.

Te fuiste hace 7 meses. ¿Cómo recordás lo vivido en aquellos días de enero y qué cosas son las que más te quedaron rondando, con las que convivís a diario?
Una de las cosas que más me quedaron en la cabeza fue que desde el principio me costó imaginar las consecuencias del hecho. Mantengo todo vivo y fresco aún luego de siete meses, que en realidad no son nada. Especialmente las contradicciones del caso, y específicamente las contradicciones por parte del gobierno y quien lo encabeza. Se armó una especie de circo impulsado por los medios afines donde inmediatamente intentaron imponer la historia oficial, es decir la del suicidio. Esto incluyó una carta de la jefa de estado, que luego contradijo con otra. Si bien ella lo niega, sólo basta leer el primer párrafo donde dice “¿qué fue lo que llevó a una persona a tomar la terrible decisión de quitarse la vida?”. Me parece bastante boludo discutir algo tan claro. Esto fue seguido por una tapa en Página/12 con la misma cita en portada del 20 de enero. Todo fue lamentable y bajísimo. Por sobre todas las cosas creo hoy en día Argentina es gobernada por malas personas, oscuras. Creo que eso resume todo.

Después del caso Nisman, parecía que el gobierno hasta podía caer. Hoy, la imagen de la presidenta es positiva. ¿Por qué creés que hubo este cambio social en tan poco tiempo?
Coincido. Creo que los argentinos tenemos un cierto rasgo que consiste en vivir en un estado de negación colectivo, y que en lugar de enfrentar los episodios dolorosos de nuestra historia, preferimos evitarlos. En algún lado es entendible, y pienso que se debe a lo difícil que es vivir y mantenerse allá, es decir, cada uno está metido en su propia vida, que ya de por sí muchas veces es bastante jodida. Pero también tiene que ver con el extraño gusto argentino hacia los liderazgos autoritarios, como es el actual. Me cuesta entender por qué aceptamos esas cosas. Sobre todo, me enoja. Pero también tengo claro que quienes piensan como yo, somos una minoría. Y de ahí, el alto porcentaje de aprobación a la gestión K.

¿Pensás que el gobierno hizo una gran jugada de inteligencia para despegarse del caso y ensuciar a Nisman?
Si se entiende “gran jugada” como un enorme operativo para cumplir con el fin de desprestigiarlo, entonces sí. Pero no creo que haya sido efectiva, de hecho pienso todo lo contrario. En su afán por ensuciar e intentar tapar todo rápidamente, generaron la reacción contraria. Creo que la mayoría de la población piensa que al fiscal Nisman lo asesinaron. De todas formas me sorprende la significativa cantidad de personas que se prenden en la hipótesis del suicidio sólo porque la líder lo dice. Triste.

lanacionpatch

Tapa de La Nación del lunes 26 de enero, con Damián Pachter en portada.

¿Por qué sostenés que el gobierno quiso ‘deshacerse’ de vos? ¿No sería algo muy obvio para ellos?
En mi opinión, lo que hicieron conmigo fue un intento de limpiar a todos los que estuvieron en el medio, buscaban sacar del medio a quien dio la primicia, y esto tiene dos explicaciones muy simples: una, pensaron que tenía más información. Dos, querían que revele mis fuentes. Pienso que es muy obvio el involucramiento del gobierno en la muerte de Nisman, la cual sostengo que fue un asesinato. Por eso, creo que si estás en sus listas negras como lo estoy yo, no dudarían en deshacerse de uno.  Además, ya hay antecedentes durante esta gestión: la del ex espía ‘Lauchón’ Viale, por mencionar un ejemplo.

¿Cómo fueron las amenazas que recibiste en aquellos días, más allá de una apretada pública como fue la publicación por parte de Télam de los vuelos que reservaste?
Durante los cuatro días que transcurrieron entre el domingo 18 y el jueves 22 de enero no identifiqué ningún seguimiento, pero estaba atento y esperando alguna reacción por parte del gobierno. Sí hubo un montón de militantes que dedicaron unos segundos de sus vidas para putearme y escribir sugestivas amenazas, sobre todo de índole nacionalista vía Facebook y Twitter. No me sorprende. Era una clara campaña que si bien poco me importaba (‘judío de mierda’, ‘rata sionista’ y demás adjetivos) en mi forma de analizar la situación, entendí que algo estaba pasando, sentí que se estaba cocinando algo a mi alrededor. Mientras estaba en el trabajo una fuente que conozco hace años me sugirió que salga de inmediato de la redacción y que vaya a visitarlo fuera de la Capital. No voy a revelar a donde fui por resguardo, pero por la confianza que le tenía, seguí su recomendación y me fui. Pasé por casa, armé una mochila para tres días y partí para Retiro (N. de la R.: si bien no lo quiere decir, en aquel momento salió publicado que su lugar de destino fue Mar del Plata y que quien lo alojó fue el periodista Ricardo ‘Tachuela’ Rivas, que vive en esa ciudad y tiene contactos con gente de la ex Side).

¿Podés contar cómo fueron esas horas?
Me vi obligado a improvisar. El plan original era bajar el perfil por tres días y no terminar en Israel. Lo cierto es que mientras estaba esperando a mi fuente en un café adentro de una estación de servicio, de repente ingresó una persona con gafas tipo Ray-Ban, jean azul y campera de jean, que me llamó de inmediato la atención. Se sentó en una mesa a mi derecha y durante una hora y media no pidió nada. Mientras, yo me dije ‘de acá no salgo ni en pedo’, estaba en un lugar con mucha gente a mi alrededor y pensé que si alguien quería hacerme algo sería mucho más complicado así. Luego llamó mi fuente y a los treinta minutos llegó. Pero la persona sospechosa ya no estaba a mi derecha, estaba en una mesa atrás mío. Cuando mi fuente se me acercó, fue ahí que me reveló que quien estaba a mis espaldas era una persona de Inteligencia. Rápido de reflejos le sacamos una foto y acto seguido esta persona se levantó y se fue. Mi fuente sabía quién era esta persona, y yo luego supe su nombre, apellido y unidad operativa, además de la imagen que tengo conmigo. Fue por eso, más el contexto general que sentía a mí alrededor, que dije “me voy a la mierda”. Estoy convencido de que esta persona de Inteligencia no estaba sola, sino que formaba parte de un grupo de tareas que operaba en la zona y que respondía a órdenes de arriba. Pero sólo a uno es a quien logré identificar. La sensación durante ese tiempo era que tenía las horas contadas y que si no actuaba rápido, me iban a matar.

Cierta prensa oficialista hasta te acusó de espía de los servicios de inteligencia como la CIA y el Mossad. ¿Por qué creés que hubo ese ensañamiento?
Porque se vincula nuevamente con esa visión conspirativa de la vida que tiene este gobierno y sobre todo la presidenta de la Nación. Recordemos que hace un par de meses atrás dijo que “si me pasa algo miren al norte”. También manifestó que recibió supuestas amenazas del Estado Islámico. Ridículo todo. Pero viene de arriba para abajo. Al ser judío e israelí, y encima quien dio la primicia de la muerte del fiscal Alberto Nisman, se dedicaron a explotar ese plano. Los argumentos son tan bajos y fáciles de refutar que es todo lamentable. Pero viendo quienes rodean a esta gente, qué podés esperar. Jamás oculté mi vínculo con Israel, todo lo contrario.

trrrdddd

A título personal, ¿cómo seguirá la investigación? ¿Pensás que algún día se va a esclarecer o todo quedará en la nada?
Creo que va a terminar como suicidio porque es la voluntad del gobierno, tal como lo manifestó la presidenta en su carta. La fiscalía liderada por Viviana Fein no hizo más que seguir ese camino, demorando todo, en mi opinión, a propósito. El factor tiempo es fundamental. Mientras más tiempo pasa, más fácil resulta para la opinión pública olvidar. Esclarecer lo que ocurrió esa noche para mí se convirtió en una misión personal, lleve el tiempo que lleve. Siento que es mi obligación. Eso, más la trama del acuerdo entre Argentina e Irán; otro de los motivos por los cuales elegí profundizarme en el tema desde el ámbito académico. Creo profundamente en nuestra profesión, en cuanto a la posibilidad de molestar al poder de turno a través de la crítica, exponiendo sus hechos. Tengo la esperanza que será de ahí por donde se destape lo que otros pretenden esconder, y yo pienso seguir haciéndolo.

Según tu hipótesis, ¿por qué asesinaron a  Nisman?
A Nisman lo asesinaron por su acusación contra la presidenta. También sostengo que el gobierno estuvo involucrado en su homicidio. Creo que hubo varios elementos del Estado que participaron de ello y tampoco descarto una orden directa desde el ejecutivo. Muchas veces mientras aún estaba en Argentina me preguntaba si este gobierno sería capaz de semejante acto. Es decir, de enviar a matar a alguien que los incomoda. En mi opinión, sí. Luego pasó lo que pasó conmigo.

¿Tenés pensado volver a Argentina?
Por el momento para nada. Todo lo contrario y menos con esta gente aún gobernando. Cuando el régimen kirchnerista publicó los datos de mi vuelo, fue una confirmación de que estoy marcado y que figuro en una lista negra. Quiero ser claro en esto, y por más que no se hable sobre este asunto, me parece importante remarcar que hoy en día siguen existiendo listas negras. Todos lo sabemos y especialmente nosotros, los periodistas. Si jodés al poder, hay consecuencias, y el poder hoy en día está concentrado en el Estado. Creo que es tiempo de que se hable de estas cosas también. Lo último que tengo para escribir son palabras de agradecimiento a cada uno de ustedes que se interesa por mi situación desde el 18/1, pasando por los cientos de mensajes que recibí de colegas mientras me estaba escapando y al llegar a Israel también. Gracias por brindarme un espacio.

http://i1.wp.com/revistanuezmoscada.com/wp-content/uploads/2015/07/pachter.jpg?fit=1024%2C1024http://i0.wp.com/revistanuezmoscada.com/wp-content/uploads/2015/07/pachter.jpg?resize=150%2C150NuezMoscadaEntrevistasAlberto Nisman,Damian Pachter
El periodista que dio la primicia de la muerte del fiscal Alberto Nisman tuvo que exiliarse en Israel. 'Lo que hicieron conmigo fue un intento de limpiar a todos los que estuvieron en el medio', asegura. Damian Pachter habló con Nuez Moscada desde Jerusalén y no duda en afirmar...

Comentar con Facebook